Poco mantenimiento: Al ser automático, evita tener que cambiar pila, y si no se usa por un tiempo, puedes darle cuerda manualmente para activarlo.
Diseño versátil: La combinación de correa de silicona y caja metálica permite que se use tanto para looks casuales como semiformal.
Durabilidad: Materiales resistentes y mecanismo mecánico que, bien cuidado, puede durar muchos años.
Estética mecánica: El fondo transparente permite ver el movimiento, lo que es muy atractivo para aficionados o para quienes valoran lo “interior” del reloj.
Relación calidad-precio: Un reloj automático bien diseñado a un precio competitivo.
